La estadía de las estudiantes fortalece la colaboración científica entre Chile y Francia y pone en valor las capacidades de CEDENNA y la Universidad de Santiago de Chile en formación, investigación y acceso a equipamiento especializado.
Desde la ciudad francesa de Rennes llegaron a Santiago las estudiantes Camille Chabanne y Camille Lerayer para realizar una pasantía de investigación de cuatro meses en el Laboratorio de Química de Nanoestructuras de CEDENNA, y el Laboratorio de Magnetismo Molecular y Materiales Moleculares (LM4) dirigidos por el Dr. Diego Venegas-Yazigi, investigador de CEDENNA y académico de la Universidad de Santiago de Chile.
Ambas estudian en la École Nationale Supérieure de Chimie de Rennes, ENSCR, institución francesa especializada en la formación en química. Su estadía en Chile iforma parte de las experiencias prácticas que deben completar durante sus tres años de formación, entre ellas una pasantía fuera de su institución y otra vinculada con el sector industrial.
Aunque podían escoger destinos más cercanos, las estudiantes decidieron viajar a Sudamérica y desarrollar esta etapa de su formación en Chile. “Podíamos elegir otros países, pero decidimos venir a América del Sur. Estar aquí fue una elección y significaba también vivir una experiencia lejos de casa”, explicaron. Durante su permanencia en CEDENNA, las estudiantes han podido continuar un
trabajo iniciado en Francia, aprovechando equipamiento e instalaciones similares a los que utilizan en su institución de origen. Esta continuidad ha facilitado su
incorporación a las actividades experimentales del laboratorio y el desarrollo de sus investigaciones. Según relataron, una de las primeras sorpresas fue comprobar que las condiciones de
trabajo y las capacidades disponibles en Chile eran comparables con las de su escuela
en Francia.
“Antes de venir no sabíamos exactamente con qué nos encontraríamos, pero el trabajo es bastante similar. Hay mucho equipamiento y hemos podido continuar aquí lo que comenzamos en Francia”, señaló Camille Chabanne. Las estudiantes también destacaron la cercanía del equipo y la disposición de sus integrantes para comunicarse con ellas, a pesar de las diferencias de idioma. “La
primera diferencia es el idioma, por supuesto, pero las personas hablan inglés y hacen un esfuerzo por comunicarse con nosotras. Eso nos ha permitido integrarnos y trabajar muy bien”, comentó Camille Lerayer.
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